Mediación vecinal y en comunidades de propietarios en Málaga

Los conflictos con los vecinos son de los que más afectan al día a día. Un ruido constante, una filtración que nadie quiere reparar, una terraza que invade lo común o una junta de propietarios que termina a gritos pueden convertir tu propia casa en un lugar incómodo. Y, a diferencia de otros conflictos, aquí no puedes alejarte: vas a seguir cruzándote con la otra persona en el portal o en el ascensor.

Por qué la mediación funciona entre vecinos

Un juicio puede darte la razón, pero rara vez mejora la convivencia. De hecho, suele empeorarla. La mediación busca algo distinto: que los vecinos hablen, entiendan lo que le molesta al otro y lleguen a acuerdos concretos que se puedan cumplir. Es más rápida, más barata y deja la puerta abierta a una relación normal. Además, el mediador ayuda a separar el problema concreto de la relación personal, que a menudo se ha deteriorado con el tiempo.

Conflictos que solemos mediar

Ruidos y horarios, olores y humos, mascotas, humedades y filtraciones entre viviendas, obras que molestan o que afectan a elementos comunes, uso de terrazas, patios, piscinas y garajes, plazas de aparcamiento, árboles y setos entre parcelas y problemas derivados de los alquileres turísticos. También mediamos en conflictos por la instalación de aparatos de aire acondicionado o placas solares.

Mediación en comunidades de propietarios

Dentro de una comunidad también surgen conflictos de fondo: propietarios que no pagan las cuotas, desacuerdos sobre derramas u obras, enfrentamientos entre el presidente y algunos vecinos o juntas en las que es imposible alcanzar acuerdos. La mediación puede ayudar a desbloquear estas situaciones y a mejorar el funcionamiento de la comunidad. Trabajamos tanto con propietarios particulares como con presidentes y administradores de fincas. En comunidades con propietarios de varios países o que viven fuera parte del año, la mediación también ayuda a salvar las diferencias de idioma y de costumbres.

Cómo es el proceso

Empezamos hablando con quien nos contacta y, después, invitamos a la otra parte a participar. Si ambas aceptan, organizamos una o varias sesiones, en un espacio neutral o por videollamada. Los acuerdos se recogen por escrito para que quede claro qué se ha pactado. Si la otra parte no quiere participar, te explicamos qué otras opciones tienes.

Antes de demandar a un vecino

Si estás pensando en acudir a los tribunales por un conflicto vecinal, recuerda que en la mayoría de los casos es obligatorio intentar antes una vía de negociación, como la mediación. Iniciar la mediación te permite cumplir ese requisito y, muchas veces, resolver el problema sin llegar al juicio.

Hablemos

Llámanos al 611 872 799 y cuéntanos qué ocurre. Te diremos si la mediación puede ayudarte. Te atendemos en Málaga y online, y antes de empezar te explicamos cuánto cuesta el proceso.