Mediación familiar y divorcios en Málaga

Una separación es uno de los momentos más difíciles de la vida de una familia. A la tristeza y la incertidumbre se suman decisiones importantes: con quién vivirán los hijos, cómo se organizarán las visitas, qué pasará con la vivienda o cómo se repartirán los gastos. La mediación familiar permite tomar esas decisiones juntos, con calma y pensando en el bienestar de todos, especialmente de los menores.

Qué podéis acordar en mediación

En las sesiones de mediación podéis tratar todos los aspectos de la separación: la custodia de los hijos, ya sea compartida o exclusiva, el régimen de visitas y de vacaciones, la pensión de alimentos, el uso de la vivienda familiar, el reparto de los bienes comunes y de las deudas y, en su caso, la pensión compensatoria. El mediador os ayuda a ordenar cada tema, a escucharos y a buscar soluciones que funcionen en vuestra realidad. También podéis acordar cómo comunicaros a partir de ahora, cómo tomar decisiones sobre el colegio o la salud de los hijos y cómo organizar cumpleaños y fiestas.

Del acuerdo al convenio regulador

Los acuerdos alcanzados en mediación sirven de base para redactar el convenio regulador, el documento que recoge todas las medidas del divorcio o la separación. Ese convenio debe ser aprobado por el juzgado o, cuando no hay hijos menores ni otras circunstancias que lo impidan, puede formalizarse ante notario. Os explicamos qué camino corresponde en vuestro caso. Si cada uno cuenta con su propio abogado, puede revisar el acuerdo antes de firmarlo, algo que recomendamos.

Pensando en los hijos

Los niños viven la separación de sus padres con mucha intensidad. La mediación ayuda a que los padres sigan funcionando como equipo en lo que respecta a sus hijos, a reducir el conflicto y a construir un plan de parentalidad claro y realista. Cuando los padres acuerdan, los hijos suelen adaptarse mejor. Si los hijos son mayores, podemos valorar con los padres si conviene escuchar su opinión en algún momento del proceso.

Cuando las circunstancias cambian

Un cambio de trabajo, un traslado a otra ciudad o una nueva pareja pueden hacer que las medidas acordadas en su día ya no funcionen. La mediación también sirve para revisar y actualizar esos acuerdos sin tener que iniciar un nuevo procedimiento contencioso desde el principio.

Otros conflictos familiares

La mediación familiar no se limita a los divorcios. También ayuda en conflictos entre padres e hijos adultos, en el cuidado de personas mayores dependientes, en la relación de los abuelos con sus nietos o en desacuerdos entre hermanos.

Una advertencia importante

La mediación no es adecuada en situaciones de violencia de género o cuando existe un desequilibrio grave entre las partes. En esos casos, la ley la excluye y lo prioritario es la protección de la persona afectada. Si es tu situación, te orientamos sobre los recursos disponibles.

Hablemos

Te atendemos en Málaga y online. La mediación familiar está regulada en Andalucía por su propia ley, que garantiza la calidad y la confidencialidad del proceso. Llámanos al 611 872 799 y te explicamos cómo empezar.